viernes, 4 de abril de 2008

Los tocados de la Semana Santa 2008

¡Qué importantes son los detalles! los detalles hacen que todo sea mejor, son una muestra de cariño que engrandece la vida y la llena de amor. Aunque muchas veces pasen desapercibidos... ¡qué importantes son los detalles que pasan por las manos de los vestidores! Con el ánimo de que aprendamos a valorar su labor y a exigir la perfección y dulzura con que merece ser vestida la Reina del Cielo, vamos a comentar cada uno de los tocados que han llevado nuestras Vírgenes esta Semana Santa

EL TOCADO DE LA AMARGURA

La Virgen de la Amargura, de la Hermandad de Jesús Nazareno o "los moraos", como los conocemos en los fueros más populares, lleva varios años destacando por la exquisitez y pureza que Gabriel Mora, su vestidor, consigue en los tocados perfectos, impecables. Este año ha elegido hacer el tocado con mantilla en color crudo a base de tablas en el rostrillo y en el pecherín. Recogido a las sienes, marca la frente con el pellizco que hace varias décadas a utilizar Garduño para la Esperanza Macarena. Las caidas son tablas perfectas y verticalmente lineales que enmarcan la cara de la Virgen de manera rectangular. El pecherín, con pronunciada forma de uve ha sido logrado igualmente a base de tablas de la misma mantilla con forma de lo que se ha dado en llamar "espiga", pues las tablas nacen simétricas desde una línea marcada en el centro exacto del rostrillo. Esta forma de "espiga" fue muy utilizada por Fenando Morillo en la Esperanza de Triana, sólo que con el tocado de tul, variante esta que se conoce como "rastrillo" por los surcos pronunciados que se describen entre las tablas. Enmarcando pecherín y rostrillo el vestidor ha elegido una puntilla de encaje del mismo color de la mantilla que ha colocado utilizando pliegues, lo cual sirve para suavizar visualmente la rigidez de un tocado de tablas.






EL TOCADO DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES


Por la propia hechura de la cara de la Virgen de los Dolores hemos de decir que se acierta con los tocados que suele llevar, ya que nunca enmarcan el rostro de una manera dura, sino al contrario, son suaves y se disponen generalmente de manera circular. Este año, el tocado elegido ha sido el de tira de encaje con dos caidas muy leves de gasa alrededor de la cara. El rostrillo fue configurado con dichas caidas de gasa (apenas dos tablas) y dos caidas de puntilla de encaje que salían de las sienes como resultante de una doble tira de la misma puntilla que le caía sobre la frente recogida en pliegues suaves. El pecherín es conocido en el argot de los vestidores como pecho de bullones y es muy utilizado en Andalucía. El pecho de bullones se consigue mediante vueltas con la tira de encaje en sentido circular y recogiéndola a base de pliegues de manera que se desdibuja todo tipo de forma definida. Fue muy peculiar, ya que nunca lo había llevado, que se le cubriera el cuello con dos blondas de la puntilla, alzada por la perspectiva óptica de la visión del trono casi hasta la barbilla. El tocado sobresalía del manto y de la toca con la belleza trasparente del encaje.









EL TOCADO DE LA SOLEDAD


Es muy probable que la Virgen de la Soledad sea la más difícil de vestir de las que procesionan en la Semana Santa herenciana, por su disposición y expresividad extrema que roza el escorzo requiere unos tocados específicos que, a la vez que tienen que suavizar sus líneas, no pueden dejar de mantener una rigidez que sostenga el dramatismo expresivo de la imagen. Este año se ha conseguido mediante la combinación de mantilla blanca y encaje de puntilla. Era el tocado más original, pues partiendo del centro de la frente, dos bloques de puntilla abrazaban la cara de la Virgen hasta la parte más baja de las sienes, desde donde caían de manera natural, sin tablas definidas a la parte superior del pecho, prescindiendo de recoger las caídas, como se suele hacer, en la parte trasera de los hombros. Por lo tanto, el rotrillo combinaba la rigidez de la frente con la suavidad de las caídas que, al ser largas y pronunciadas, destacaban la línea del cuello tenso de la imagen. El rostrillo estaba hecho sobre una base de tira de puntilla recogida en pliegues, sobre la cual cruzaba de manera recta la mantilla sin definir tampoco ningún tipo de pliegue. Todo quedaba enmarcado con la blonda de la propia mantilla que daba amplitud y claridad al conjunto al disponerse sobre el manto negro.


1 comentario:

Jose Manuel dijo...

Hola, soy Gabriel Mora y por casualidad he entrado en tu blog, me ha encantado todo, sobretodo lo referente a las Virgenes, me ha gustado mucho el comentario que has hecho sobre mi, me agrada que la gente se fije en el vestuario de las imagenes, yo lo hago siempre con mucho cariño.
si quieres contactar para algo conmigo mi email es
josemantog@gmail.com
saludos
gabriel