viernes, 26 de febrero de 2010

BESAMANOS AL SANTÍSIMO CRISTO DE LA COLUMNA

Este próximo sábado, 27 de febrero, tendrá lugar en la Parroquia, previo traslado en andas de la imagen del Santísimo Cristo de la Columna, la Misa Mayor de Hermandad y el devoto besamanos.

Es el primer acto cofrade que inaugura una larga lista durante toda la cuaresma, y qué mejor que besándole las manos a una imagen de tanto arraigo como el Cristo de la Columna. Desde aquí animamos a todos a asistir a los actos y a no perderse la oportunidad de ver la sencillez del traslado de la imagen desde la ermita de San Bartolomé a la Parroquia y el regreso.

domingo, 21 de febrero de 2010

LA SOLEDAD. HERMOSURA INMENSA DE LA TIERRA HEBREA



Ella es, la hermosísima Reina de San Bartolomé, el cénit del corazón de esparto que ahoga el ruán negro de los corazones cofrades del Santo. Virgen de la Soledad, Madre de Dios, que por primera vez se viste de hebrea para meditar los misterios de la pasión de su Hijo en la Cuaresma







Tradicional y dentro de los cánones, pero con la novedad y el carácter personalísimo que esta imagen confiere a todas sus vestiduras. Sus rasgos y su postura, tan propias, tan identificativos, hacen que, también vestida de hebrea siga siendo Única, la Soledad. Luce y estrena el manto azulón con vistas de raso blanco roto, así como la saya, camisa, mangas y bocamangas de terciopelo granate. El fajín de rayas, de lana turca y las rayas de seda que circundan el rostrillo aportan al vestido el carácter semita tan propio de la tierra hebrea y característico de esta época de Cuaresma en nuestras dolorosas.


Para esta ocasión se ha elegido una loneta finísima en color blanco puro para la realización del tocado a base de tablas cruzadas a espiga en rostrillo y pecherín para aportar a la imagen sencillez, austeridad y pureza.


No hay más que decir ante la evidencia de la belleza, ante el sentir de ponerse ante ella y notar cómo caminamos juntos hacia la cruz, hacia el dolor que llevará a la gloria. En sus manos, la corona de espinas, un rosario de semilla y esparto y no hay sangre ni pañuelo, sino unas orquídeas moradas en señal de penitencia hermosa, de ofrenda de sus hijos y de bálsamo del dolor.


Soledad, bellísima en tu Cuarema.






CUANDO SUENA LA SEMANA SANTA

Todo sigue su cauce. El tiempo de Cuaresma, que este año ha acogido el Ofertorio, se viste ya de estridentes cornetas nocturnas que anuncian un tiempo nuevo, el tiempo soñado por los cofrades de Herencia, ya tímidamente comenzarán a verse tronos caminando por las calles, y el sonar de las cornetas y los tambores será cada vez más intenso, pero basta llegar a Herencia, sentir el silencio de la noche y comenzar a vivir nuevos momentos cofrades.

jueves, 18 de febrero de 2010

NO TE CABE MÁS BELLEZA NI MÁS CUARESMA EN TUS OJOS, AMARGURA HERMOSA



Y es que, como ven, no le cabe más belleza ni más cuaresma en sus ojos. Bellísima, con la sublime pureza del dolor presentido y la elegancia solemne de la finura maternal. Así esta y ahí quedó la Virgen de la Amargura. Que es Cuaresma ya lo anunciábamos ayer, que ahora se hace la Cuaresma, también es verdad, al ver a la Reina de la Labradora ataviada de hebrea, con el rigor y la austeridad del tiempo litúrgico que le ciñe la cintura con las rayas semitas de su tierra.


No salen las palabras al verla tan guapa, quizá sólo un Ave María ante su imagen y un agradecimiento y enhorabuena a su vestidor por hacernos el regalo de poderla sentir cada vez más nuestra.




Este año, como podemos observar, se ha vuelto a los cánones más tradicionales, no me refiero al papel de seda de Garduño para el tocado, sino al tul blanco para la realización del tocado y del rostrillo dispuesto a tablas. El tul confiere a la imagen la dureza y la austeridad propia del tiempo y del vestido, a la vez que una suavidad etérea que envuelve su rostro como pañuelo de lágrimas, buena elección. Por lo demás, la saya y bocamangas granates y el manto azul con vistas de raso blanco completan el grueso del ajuar de este momento. El manto lo vemos también dispuesto con tablas muy marcadas, prendio de la cintura en el costado izquierdo de la Virgen y pasado por el brazo derecho de la misma.




¿Novedad? Siempre y hermosísima. ¿Cómo no fijarse en ese sudario antiguo que con tanta delicadeza sostiene en sus brazos la Madre? Es un detalle de extrema grandeza, porque el sentido que tienen los atributos simbólicos que ponemos en manos de la Virgen es, precisamente, generar un momento de meditación al verla a Ella meditarlos. Así pues, ese sudario, los tres clavos y la corona de espinas nos ponen ante el dolor y el sufrimiento de quien no comprende el porqué del martirio pero se pone en las manos de Dios. Completa el ajuar, el puñal dorado con pedrería que luce en el pecho y la aureola de estrellas.
¡Qué guapa estás, Amargura!
Enhorabuena, de nuevo, al vestidor y muchísimas gracias por estas fotos tan maravillosas.




miércoles, 17 de febrero de 2010

POR UNA CUARESMA VERDADERA

CUENTO DE CUARESMA. EL AMIGO DEL HIJO

Hace algún tiempo me enviaron por mail este cuento que ahora quiero compartir en el blog. En aquel momento me pareció muy simbólico o, mejor dicho, didáctico, para una aproximación al sentido de la Cuaresma, en primer término, y a la comprensión de los misterios de la entrega de Cristo por otro. El amigo del hijo, ¿verdad o no? ¿sería capaz un padre de sacrificar a su propio hijo por el bien de los demás? Jesús era el Hijo. El cuento dice así:






"Era la reunión del domingo por la noche de un grupo apostólico en una parroquia. Después que entonaron unas canciones, el sacerdote de la iglesia se dirigió al grupo y presentó a un orador invitado; se trataba de uno de sus amigos de la infancia, ya entrado en años.
Mientras todos lo seguían con la mirada, el anciano ocupó el púlpito y comenzó a contar esta historia:
"Un hombre junto con su hijo y un amigo de su hijo estaban navegando en un velero a lo largo de la costa del Pacífico, cuando una tormenta les impidió volver a tierra firme. Las olas se encresparon a tal grado que el padre, a pesar de ser un marinero de experiencia, no pudo mantener a flote la embarcación, y las aguas del océano arrastraron a los tres."
Al decir esto, el anciano se detuvo un momento y miró a dos adolescentes que por primera vez desde que comenzó la plática estaban mostrando interés; y siguió narrando:
"El padre logró agarrar una soga, pero luego tuvo que tomar la decisión más terrible de su vida: Escoger a cuál de los dos muchachos tirarle el otro extremo de la soga. Tuvo sólo escasos segundos para decidirse. El padre sabía que su hijo era un buen cristiano, y también sabía que el amigo de su hijo no lo era. La agonía de la decisión era mucho mayor que los embates de las olas."
"Miró en dirección a su hijo y le gritó: ¡TE QUIERO, HIJO MIO! y le tiró la soga al amigo de su hijo. En el tiempo que le tomó al muchacho llegar hasta el velero volcado en campana, su hijo desapareció bajo los fuertes oleajes en la oscuridad de la noche. Jamás lograron encontrar su cuerpo."
Los dos adolescentes estaban escuchando con suma atención, atentos a las próximas palabras que pronunciara el orador invitado.
"El padre" -continuó el anciano- "sabía que su hijo pasaría la eternidad con Cristo, y no podía soportar el hecho de que el amigo de su hijo no estuviera preparado para encontrarse con Dios. Por eso sacrificó a su hijo. ¡Cuán grande es el amor de Dios que lo impulsó a hacer lo mismo por nosotros!"
Dicho esto, el anciano volvió a sentarse, y hubo un tenso silencio. Pocos minutos después de concluida la reunión, los dos adolescentes se encontraron con el anciano. Uno de ellos le dijo cortésmente:
"Esa fue una historia muy bonita, pero a mí me cuesta trabajo creer que ese padre haya sacrificado la vida de su hijo con la ilusión de que el otro muchacho algún día decidiera seguir a Cristo."
"Tienes toda la razón", le contestó el anciano mientras miraba su Biblia gastada por el uso. Y mientras sonreía, miró fijamente a los dos jóvenes y les dijo:
"Pero esa historia me ayuda a comprender lo difícil que debió haber sido para Dios entregar a su Hijo por mí. A mí también me costaría trabajo creerlo si no fuera porque el amigo de ese muchacho que fue devorado por las aguas era yo."

MIÉRCOLES DE CENIZA. COMIENZA LA CUARESMA

Y del fuego de la palma se filtra la ceniza que nos recuerda que nada somos sin ese Cristo que llevamos dentro del corazón. Ya ha pasado el carnaval y el rigor de la Cuaresma comienza a ceñir un fajín de austero esparto sobre las celebraciones y el ambiente. Precioso tiempo y cofrade por excelencia. Poco a poco nuestros templos y ermitas serán el receptáculo de numerosos actos de honra y culto a la pasión y muerte del Señor, así como al dolor de la Madre que contempla y medita el supremo misterio de la muerte.

Amigos cofrades, vivamos este tiempo con toda la intensidad que merece, aprendamos a vivir lo que soñamos y participemos de todos los actos que nos ofrecen las hermandades en este tiempo como una oportunidad de encuentro y vivencia con la Vida, con nosotros mismos, con los demás y con el sentido de nuestra propia existencia.